la religiosidad popular en torno al Cristo de la Misericordia, patrón de jódar

    La devoción al Cristo de la Misericordia en Jódar, se remonta documentalmente al año 1545 cuando ya existen datos de su cofradía, dedicada al sostenimiento de un hospital para albergue de pobres transeúntes. Para el desaparecido Cronista de la ciudad, Narciso Mesa Fernández, la devoción arranca de mediados del siglo XIV, en base a la leyenda o leyendas que publicó el presbítero Don Luis Blanco y Blanco, recogidas de su padres, Don Luis Blanco Latorre, en la revista “Don Lope de Sosa”, las cuales sitúan el origen de la imagen en el cerro Castillejo, donde existió la primitiva villa de Gandulilla y en cuya cumbre se han encontrado infinidad de restos arqueológicos de distintas épocas. Asegura la tradición que estando arando un labrador se enganchó la reja del arado en una anilla de hierro que había cogida a una piedra, llamados otros labradores lograron levantar la losa, apareciendo un silo y en el mismo la imagen del Cristo Crucificado, especulando en una ocultación para librarla de profanaciones, ante los asaltos de moros. Otra tradición apunta a que evacuada la villa e Gandulilla o de Félix ante la inminente peligrosidad con la frontera nazarí de Granada y esta situada ésta entre los términos de Jódar y Úbeda, los habitantes de estas poblaciones se fueron repartiendo los enseres de la misma y al llegar a la imagen, hubo discusión entre ambos bandos, pero la cogerla los de Úbeda se hacía tan pesada que no podían caminar, sin embargo al hacerlo los de Jódar, la carga se hacía extraordinariamente ligera, interpretando el deseo de que el Cristo deseaba quedarse en Jódar.

    Las leyendas igualmente apuntan que la imagen fue depositada en la ermita de Santa Isabel, por lo que su datación documental no se       puede remontar más allá del siglo XVI, ya que esta Iglesia no se menciona entre las ermitas con las que contaba la villa en el año 1511, las leyendas pueden tener un fondo de verdad, ya que la villa de Gandulilla desapareció alrededor de 1350 teniendo sus habitantes que avecindarse en fortificadas poblaciones, las más cercanas eran Jódar y Úbeda, llevando consigo todo aquello transportable con que contase la villa, incluidos sus objetos de cultos y devociones de su Iglesia, restos de la misma aún se conservan. En cuanto a la ocultación de la imagen, puede ser posible, que ante un inesperado asalto alguno de los piadosos la ocultasen en un sótano, y que el anonimato o arrasamiento que se produjo derrumbase el mismo, quedando sepultado, hasta que la utilización de esos terrenos como de labor fuesen desterrándose tierras, hasta salir a la superficie la entrada del sótano, hecho que pudo ocurrir, dentro de una hipótesis no documental, en el siglo XVI pues ya en 1520 y 1521 se extrajo piedra para la reconstrucción del castillo.

    Lo cierto, es que se creó en la villa un hospital denominado de la Santa Misericordia, con capilla dedicada a Santa Isabel y privilegio de Indulgencias con la Iglesia de San Juan de Letrán de Roma. El Cristo estaba bajo la advocación de “Santo Cristo de Santa Isabel” y no es hasta el siglo XVII cuando adquiere auténtica devoción popular, sobre todo ante las calamidades: sequías, peste, etc., y también ante acontecimientos de alegría. Incrementándose su devoción definitiva durante el siglo XVIII, con rogativas públicas, y construcción de su actual ermita o santuario, que pierde su primitiva advocación de Santa Isabel, pasando a denominarse del Santo Cristo de la Misericordia, tomando el Cristo el nombre del hospital y con el que de ahora en adelante será llamado. Ya en el año 1778, se dice que el Cristo es Patrón de la villa con las desamortizaciones decaen los cultos a tan veneradas imagen, estando a punto de desaparecer a finales del siglo XIX, por lo que el Ayuntamiento se hace cargo de los cultos y procesiones del 13 y 14 de septiembre, creándose a comienzos de este siglo y por iniciativa del Canónigo Don Domingo Arroquia, en acción de gracias, la procesión de la Cruz de Mayo los días 2 y 3 de ese mes, cultos que son costeados por su Hermandad, que volvió a reorganizarse en este siglo. Todos estos siglos de devoción han hecho de esta imagen, pilar donde se asienta la religiosidad popular de los vecinos de Jódar.