cultos al santísimo cristo de la misericordia

Cultos Populares

    Consistían en una novena, nueve días seguidos de rezos, en acción de gracias por una cosecha, curación de una enfermedad, por el hijo en el servicio militar, por la vuelta del hijo de la guerra o servicio militar o bien, por tradición familiar.

    Se solía realizar durante el mes de mayo, invitándose a los vecinos y familia. La casa se arreglaba de la siguiente manera: se levantaba un altar en un despacho o portal, según la condición económica o de espacio. Sobre una mesa revestida de sábanas blancas con encajes o mantones de Manila, se colocaban unas palmeras, macetas y flores “del tiempo”, así como unas palmatorias con sus velas y una taza o tazón de cerámica con las “mariposas” (aceite y agua en el tazón y unos trocitos circulares pequeños de corcho y cartón en cuyo centro había un pabilo que ardía mientras durase el aceite; se solían echar varias por los difuntos). Todo el altar estaba ocupado por un cuadro o estampa del Santo Cristo.

    La habitación era rodeada de sillas, adecentándose la casa con un blanqueo de cal, rociándose el suelo con “polvos de colar” para dar “olor a limpio”, regándose los portales, que solían ser de piedra o cemento. A la novena iban generalmente las mujeres, acrecentándose las relaciones sociales de familia y vecindad. Las novenas eran rezadas por las “rezaoras”, mujeres que, o bien sabían leer las novenas, o las aprendieron de memoria de sus madres y abuelas, siendo la mayoría analfabetas, constituyéndose en un oficio remunerado durante el año entero, pues a los “rezos” a santos se unía el de los difuntos, en los días inmediatos a la muerte. Las “rezaoras” más conocidas en los últimos cincuenta años eran “La Bailona” y Dolores “La Patagorda”. Las recitaban de memoria, recibiendo un regalo, ya sea en dinero como en especie. La hora del “rezo” era después de la siesta, y el mismo se dividía en las siguientes partes:
            1.- Rezo del Santo Rosario y canto de los Misterios Dolorosos, de los cuales se conservan varias versiones.
            2.- Letanía al Cristo de la Misericordia cantada.
            3.- Cantos populares al Cristo.
            4.- Estación al Santísimo Sacramento y a las Cinco Llagas.
            5.- Oración del día, cantos religiosos y plegarias. En la novena no se olvidaba a la Virgen y se le cantaban varias coplas, al estar en el mes de mayo, o por devoción.
       
        El último día de la novena se daba un “refresco” a las asistentes, es decir, una merienda consistente en: Risol (bebida de hierbas aromáticas como “Hierbaluisa”, “Hierbabuena” y Anís), Roscos fritos (llamados también de “Carrucha”), “Retorcíos” y “Piñonate” (almendra con azúcar liada en papeles de seda de colores), todo esto variaba según las posibilidades económicas de la familia.

Cultos Oficiales.


    Novenario, Septenario y Triduo. Escrito por el canónigo de la catedral de Jaén Don Francisco Civera Pérez en el año 1872, base desde esa fecha de todos los cultos tanto públicos como privados a la venerada imagen. Se solía celebrar en las fiestas de septiembre, comenzando el último día de Fería (4 de septiembre), finalizando el 12 de septiembre. La Iglesia se encontraba abarrotada de fieles, horas antes de su inicio, siendo todo un acontecimiento religioso su celebración, donde se mezclaban todas las clases sociales, especialmente mujeres, quedándose los hombres al final de la Iglesia. Los cultos se celebraban por la tarde y consistían en:
            1.- Exposición del Santísimo.
            2.- Santo Rosario con el canto de los misterios y letanía.
            3.- Novenario.
            4.- Reservan del Santísimo.

    Pocos años duraron los cultos en forma de Novenario, pasando a Septenario (siete día de cultos seguidos) y después a Triduo (tres días de cultos) sobre todo antes de los cultos y procesión del mes de mayo, pasando después a septiembre, que es como se celebra actualmente, aunque hubo años en que no se celebraron cultos en septiembre.

    Uno de los cultos extraordinarios al Santo Cristo y que se creó en este siglo, aunque hoy no se celebre, es el Septenario de Cuaresma en honor a esta imagen que finalizaba coincidiendo con el IV domingo de Cuaresma, que era la tradicional Fiesta de los Labradores en honor al Santo Cristo por el milagro de la lluvia de 1911.

    Los cultos actuales se celebran de la siguiente forma:
            1.- Santa Misa con homilía en torno a Cristo Crucificado.
            2.- Santo Rosario y Letanía al Stmo. Cristo.
            3.- Rezo a las Cinco Llagas y cantos penitenciales.
            4.- Oración propia del día.
            5.- Canto de la Plegaria o Himno al Cristo de la Misericordia.

    Durante los cultos a la imagen luce el dosel o espaldar de procesión, así como el sudario de procesión, tradicionalmente los cantos y música durante este siglo los ha dirigido Don Vicente Palomino y después Don Jesús Barroso, finalizando los cultos el último día con los tradicionales “vivas” al Cristo.

Fiestas Principales.


    Son dos las fiestas principales en honor al Señor de la Misericordia, la más antigua es la que se celebra el 14 de septiembre, fecha que según la tradición es el día de la aparición de la imagen al labrador, se celebra en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en cuya Iglesia se encuentra el Cristo desde la noche anterior. Antes, cuando la imagen iban en andas se colocaba sobre una mesa en un lateral del Altar Mayor, en los años cuarenta de este siglo se colocaba sobre el arranque del Manifestador o tabernáculo, al no existir este, posteriormente al traerse el actual paso o trono en 1950 se coloca junto a la escalinata del presbiterio. Desde antiguo tenía privilegio para cantar en la Solemne Fiesta Religiosa la Capilla de Música de la Colegial de Úbeda, costumbre perdida en el pasado siglo, solemnizando los cultos desde entonces la capilla de música local dirigida por los distintos organistas con los que ha contado la Parroquia. Pero, sin duda, lo más sobresaliente de la misma sea el sermón o homilía, pronunciada desde antiguo por los mejores predicadores del momento, destacando en este siglo al ilustre hijo de Jödar, Don José Amadeo Moreno Cortes, predicador de S.M. el rey Don Alfonso XIII. A la costumbre de que en cada fiesta predique un orador distinto, se une la tradición de que al ordenarse sacerdote un hijo del pueblo este predique la fiesta más inmediata, siguiendo la misma tradición los párrocos o sacerdotes que se agreguen a la parroquia, y desde 1972 a las parroquias de Jódar. También es costumbre la asistencia a la misma y a la procesión de los distintos sacerdotes hijos de Jódar.

    Tras la fiesta era costumbre el Volteo de Banderas de la Cofradía en la Lonja de la Iglesia, y la invitación por parte del Hermano Mayor de la Cofradía a un “refresco” o banquete a todos los cofrades, antes, durante el siglo XIX, y al desaparecer la cofradía costeaban los cultos los llamados Comisarios, elegidos por votación entre los labradores, lo cual provocó que en los últimos años del siglo no se presentase a las elecciones ninguno por la enorme carga económica, en años tan malos de cosechas, de costear los cultos, fiesta, procesión, cohetes y, sobre todo, el banquete.

    La fiesta del 3 de mayo, se ha celebrado tradicionalmente desde el siglo XVII, en que se encuentra documentada, en la Iglesia-Santuario al no celebrarse procesión, costumbre esta última que se celebra por un voto de acción de gracias por parte del canónigo Don Domingo Arroquia al verse librado del asalto de unos forajidos en la Casería de su propiedad en el Camino de la Leña, a finales del pasado siglo, costeándolo todo inicialmente y después su Hermandad al reorganizarse en los años veinte de este siglo. Las tradiciones de la misma son idénticas a la de septiembre, celebrándose a las diez de la mañana, actualmente se celebra al mediodía, estando la Iglesia llena de fieles mucho antes del primer toque o “signo” de las campanas de la Asunción, pues desde que se hace procesión en mayo, la fiesta también pasa a la parroquia de la Asunción.

Otras Fiestas Religiosas.


    Fiesta de los Casados (3 de febrero): coincidiendo con la festividad de San Blas, cuya imagen se venera en le santuario del Cristo, los matrimonios celebraban una solemene Fiesta Principal con fuegos artificiales y lumbres a la puerta de la Iglesia tocando la Banda de Música varios pasodobles, sus primeras noticias se remontan a este siglo. Esta fiesta ha desaparecido en la actualidad.

    Fiesta de los Labradores (IV domingo de Cuaresma): se sigue celebrando actualmente. Su origen está en un milagro atribuido al Cristo en marzo de 1911 cuando ante la sequía, se sacó en rogativas, iniciándose una fuerte lluvia al poco de salir la procesión, este día los labradores en acción de gracias lanzan cohetes y “vivas”, existiendo la costumbre, hoy desaparecida, de que cada año se presentase, en elección un labrador para costear la fiesta y el “refresco” como se hacía en las principales.

    Fiesta del Temporal: se solía celebrar en abril durante el siglo XVII, y era un voto de acción de gracias del Cabildo Municipal.

    En efecto en cabildo del 17 de abril de 1635 se acordaron celebrar nueve fiestas para pedir remedio al temporal, fiestas que se celebraron durante varios años.

    Fiesta de las Mozas (28 de agosto): por San Agustín las mozas o solteras celebraban una Solemne Fiesta al Cristo, costumbre hoy desaparecida. Comenzaban las fiestas el día 27 por la noche quemándose una hoguera en las puertas del Santuario del Cristo, amenizándose con un concierto de la Banda de Música. Al día siguiente a las diez de la mañana se celebraba la Fiesta, dándose a continuación un concierto por la Banda de Música. Igual que se hacía en las otras fiestas se elegía a una señorita, la cual debía costear los cultos, música y “refresco”, esta fiesta documentada a principios de este siglo.

    Fiestas extraordinarias: También se han celebrado al Señor varias fiestas extraordinarias, como en las Misiones, Vigilia Diocesana de Espigas, estas en el siglo XX, además de la fecha de su traída (1939) y otras en varios siglos.



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